Como siento y creo, que a algunos también les resulta el hecho de que en un viaje largo en bus, ómnibus, microbus o el medio que sea, pero que sea un viaje largo y en soledad terminamos pensado en algunas cosas de nuestra vida como si todo va bien, si estamos haciendo lo correcto y muchas cosas más.
Bueno en esta ocasión: recordé una historia que por algunas razón hoy volvió a mi y no quiero perderla por lo cual la escribo en el único medio que es más fuerte que la misma memoria - en mi parecer de débil humana -.
Terminaron las clases a la misma hora, tome la ruta habitual y aborde el bus de siempre, cuando una vocesita dijo:
- Hola, me llamo Sofia - mientras sonreía
- Hola... - respondí mientras mantenía mi mirada fija intentando reconocerla - mi nombre es...
- Si lo se - me corto abruptamente, y sonrió - He visto que sigues la misma ruta desde que empezó el ciclo, me parecer una persona inteligente y muy responsable por eso me anime en hablarte, además compartes la misma ruta que yo - su voz era cálida pero guardaba algo que en primer momento me fue difícil descubrir.
- ... - solo sonreí, en ese tiempo no socializaba muy rápido de hecho ahora soy igual, menudo cambio en mi.
Así se la paso interrogándome todo el camino que era un viaje de más de 1 hora, hasta que casi al finalizar el viaje me dijo:
- Te gustaría regresar juntas mañana
- Bueno.
De esta manera pasaron los días en largos viajes conversando, conociendonos y supongo que me agradaba su amistad hasta que un día me contó su historia, que en resumen era su madre en el extranjero solventando sus estudios, su padre en estado vegetal y sus tíos haciéndose cargo de ella pero al mismo tiempo mesquinando todo lo que podían, apesar de ello, ella siempre mantuvo una sonrisa.
Había momentos en los que se sumía en una total oscuridad pero lograba salir de ella aun que un mes antes de terminar el ciclo y entrar a las vacaciones de medio año se volvió solitaria, ya casi ni me hablaba y prefería esperar para tomar el siguiente bus de la misma ruta, atrás quedo esa imagen que proyectaba cuando decía: "Pronto seré una gran ingeniero ambiental y podre ayudar a mi madre mientras busco mi independencia"
Apenas 2 semanas para acabar las clases me acerque a ella porque quería saber si todo andaba bien pero...
- Dejame en paz!! - gritaste- me tienes harta, siento que me acosas acaso no puedes buscarte una vida y tener amigos, largate en serio, alejate de mi vista - lo dijiste tan fríamente que me sentí devastada creí que eramos amigas y que confiabas en mi, quizá me equivoque, entonces recordé; y, al mismo tiempo comprendi que hasta ahora no he tenido amigos todos solo se acercan a mi por algún favor o por conveniencia propia, así que me fui.
El verano paso un nuevo ciclo empezaba, no estuvimos en el mismo salón ya que eramos carreras diferentes pero aun así no te veía ni en el receso, por tanto supuse que ya habías ingresado a la universidad pero a la tercera semana de iniciadas las clases te vi en el bus de regreso a casa me sentí bien y al mismo tiempo fatal porque sabia que no querías verme; ya no se te veía en el receso, era como si no existieras; no hablabas con nadie en tu clases además todos era nuevos y supongo que nadie era de tu interés.
Cierto día a mitad de ciclo quise intentar acercarme a ti pero no te encontré en el primer receso, por lo cual en el segundo receso subí a la azotea del instituto y te vi ahí, estabas triste, estabas llorando.
Camine lentamente hasta donde te encontrabas sentada pero cuando estuve a 10 pasos de ti, te paraste secaste tus lágrimas y caminaste lentamente en mi dirección pero no te detuviste, cuando pasaste junto a mi dijiste o quizá me pareció oír - No te necesito - digamos que fue la ultimas vez que te vi.
Llegaron las vacaciones de verano entre a la universidad no a la carrera que quería desde un incio, pero bueno esa es otra historia, y así se paso un año, dos, tres hasta que un día caminando por el centro me encontré con un excompañero de la prepa.
- Hola, a los años - saludo efusivamente
- Hola - respondí algo parca, la verdad no estaba de ánimos para oír viejas historias
- Como estas?, como vas en la universidad? ... - y antes que continuaras te corte
- Bien gracias todo bien y que tal te ves con alguien de la prepa?, la verdad yo no veo a nadie e inclusive no se nada de Sofia - fue una forma de cambiar de tema porque no quería contar lo que me había pasado.
- Sofia?... entonces no sabes nada - dijo algo vació y con la mirada fija en mi.
- No, no sé nada de ella, ya termino la carrera o esta estudiando en el exterior?? - pregunte con cierta curiosidad.
- No... - el mantuvo la mirada luego cambio de dirección y dijo sin rodeos - ella se suicido - yo me quede fría sin saber que decir.
- ¿Cuando sucedió eso? - logre vocalizar
- El verano en el que acabo el segundo ciclo, su padre había fallecido ya casi dos meses y creo que la situación con sus tíos no era la más adecuada además su madre tenia un nuevo compromiso y le dijo que tenia que esperar un año más para vivir con ella, creo que no pudo soportar todo eso, vaya creí que lo sabias... - se detuvo porque su celular sonó, mientras intentaba entender: "entonces ese día en la azotea... por ello... " mi mente estaba llena de preguntas, entonces él volvió a hablar - bueno tengo que irme quede con unos amigos para vernos en la estación central, fue un gusto verte ojala termines pronto la carrera; y, pucha que pena por lo de Sofia hasta otra oportunidad - se marcho como si nada hubiera pasado mientras yo intentaba procesar todo.
Esa tarde mientras regresaba, solo pude llorar en silencio, preguntándome si lo que me falto fue el valor de acercarme y hacerte ver que tenias una amiga, preguntándome si hubiera tenido más seguridad en mi quizá... no sé, no sé como hubiera sido la historia pero se que algo hubiera cambiado, pequeños fragmentos de historia que vuelven a mi en cada viaje, por cierto con la lluvia de hoy fue raro pero te sentí cerca.
Supongo que si te considere una amiga y aun hoy te extraño... algún día te volveré a ver (solo me llevas la delantera) y ahí no temeré a nada.